En una sorpresa para la política estadounidense, Elon Musk ha confirmado su salida como asesor principal de Donald Trump, pocos días antes de que se implementen los nuevos aranceles recíprocos en la economía de EE.UU. Aunque Musk y Trump no han emitido una declaración conjunta, fuentes cercanas a ambos confirman que la decisión fue tomada en los últimos días, y se espera un comunicado oficial en las próximas semanas.
La salida de Musk podría tener repercusiones tanto en el ámbito gubernamental como en el mercado. De hecho, las acciones de Trump Media & Technology Group, el conglomerado de medios de Trump, se desplomaron más de un 5% este miércoles, lo que ha generado especulaciones sobre el futuro de la compañía y el impacto de esta renuncia en la estrategia de Trump.
Aunque Trump sigue satisfecho con los resultados obtenidos en el Departamento de Eficiencia Gubernamental, la renuncia de Musk podría ser un indicador de cambios inminentes en la relación entre el magnate y la Casa Blanca. Musk, quien ya ha enfrentado presiones por sus otros negocios, ahora se enfocará en sus actividades empresariales y en la innovación tecnológica con Tesla y SpaceX.
