El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, proclamó el 2 de abril de 2025 como el “Día de la Liberación” para su nación y anunció la implementación inmediata de aranceles recíprocos a todos los países que gravan productos estadounidenses.
En su discurso desde la Casa Blanca, Trump explicó que esta medida representa la “independencia económica” de Estados Unidos y dejó claro que su gobierno no otorgará exenciones a ningún país.
Según los detalles anunciados, se aplicarán aranceles recíprocos de un 34% a China, 20% a la Unión Europea (UE), 46% a Vietnam, 32% a Taiwán, 34% a Japón y 25% a Corea del Sur.
Además, el presidente expresó su intención de cancelar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), calificándolo como “el peor acuerdo de la historia” y un “desastre” para su país. Según Trump, el tratado ha supuesto una pérdida económica para Estados Unidos, favoreciendo a sus socios comerciales del norte y sur.
“Nosotros hemos estado cubriendo los déficits de Canadá y México, pero ya no podemos seguir haciéndolo”, afirmó Trump, quien señaló que buscará el respaldo del Congreso estadounidense para terminar con el acuerdo.
El plan presentado por el presidente se aplicará a todos los países que imponen aranceles a productos estadounidenses. Bajo esta nueva política, si un país aplica un arancel a los bienes de Estados Unidos, Washington responderá con una tarifa equivalente en el mismo porcentaje.
Con la firma de una orden ejecutiva, Trump, acompañado de su gabinete, formalizó esta decisión, que entrará en vigor el 3 de abril. El mandatario destacó que esta medida es parte de su compromiso para proteger la industria estadounidense y corregir lo que considera “abusos” por parte de otras naciones.
Los expertos advierten que las consecuencias de estas decisiones podrían ser significativas para la economía global, ya que podrían provocar represalias comerciales y afectar el comercio internacional. Además, México y Canadá, dos de los principales socios comerciales de Estados Unidos, podrían verse obligados a reconsiderar sus estrategias comerciales ante la posibilidad de que el T-MEC sea anulado.

